domingo, 20 de febrero de 2011

La Era de Turbulencias



Alan Greenspan, en su libro “The Age of Turbulence”, afirma que el mundo está actualmente entrando en una era de acentuada turbulencia, y no se equivoca en nada. Gracias a la globalización, todos los países del mundo cuentan con una interconexión e interdependencia que genera abaratamiento en los costos y mayor eficiencia y eficacia en la producción pero que, a su vez, genera un alto nivel de fragilidad y vulnerabilidad en la economía mundial. Es por esto que, día tras día, los expertos buscan predecir la próxima crisis que afectará el mundo, y si podremos superarla y cómo. Pero esto no es tarea fácil, para poder estimar cuál será la próxima crisis global, se necesita hacer predicciones sobre geopolítica, guerras, terrorismos, cambio climático, terremotos, pandemias, etc. Y aunque tal vez no podamos predecir esto con certeza, todos alrededor del mundo deben prepararse para el futuro analizando los peores escenarios y considerando cómo lidiarían con ellos.

Hoy en día, muchos auguran que la gran próxima crisis mundial estará en manos del recurso que le da motor al mundo entero, el petróleo, bien llamado el oro negro. La carencia de este se ocasionará por varios factores como: la falta de suficientes yacimientos, la escasez de personal cualificado y de infraestructuras, la creciente tensión en medio oriente, la creciente demanda de China y otros países asiáticos que cada vez necesitan más petróleo para poder proseguir su crecimiento, entre otros.

Recientes estudios indican que hasta el presente año, y viviendo la recuperación de la economía mundial, se contará con un suministro adecuado y precios relativamente bajos del crudo. Del 2011 a 2013 el suministro podrá ser suficiente para incentivar el crecimiento económico, pero los precios empezarán a subir a medida que se vaya agotando el recurso. Los precios se moverían, sin descartar mayor volatilidad, ya sea debido a una capacidad productiva que se adelanta a la demanda, provocando una caída de precios, o un alza debido a la acción de los especuladores. Entre el 2014 y el 2015, se empezarán a notar los efectos de las restricciones en el crudo causadas por la caída en la capacidad de producción de los yacimientos existentes, lo que podría llevar a una pronunciada subida del precio del petróleo que podrá poner en peligro el crecimiento económico.

Amanecerá y veremos….

  • Bibliografía 

domingo, 6 de febrero de 2011

ESTRATEGIA COMPETITIVA

"En el mundo de los negocios internacionales ser estratégico es una obligación para ser y mantenerse competitivo." ¿Está de acuerdo con esta afirmación? ¿Qué es entonces estrategia y cuáles serían los elementos principales para la construcción de la misma?

En las últimas décadas hemos sido testigos del conjunto de transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales, que ha traído consigo la globalización a todos de los países alrededor del mundo, afectando en gran medida cada uno de los procesos que realizamos en nuestro diario vivir y, sobretodo, el enfoque que tienen hoy en día las empresas, obligándolas así a implementar múltiples estrategias para poder ser altamente competitivas.

Ross & Kami, afirmaban que “sin una estrategia una empresa es como un barco sin timón, dando vueltas en círculos. Es como una trampa, pues no tiene un sitio a donde ir” 1, con esto resaltan la importancia que tienen actualmente las estrategias para el desarrollo óptimo de las empresas, especialmente para  aquellas que son multinacionales. Es por esto que a lo largo de este escrito nos adentraremos un poco a explicar, ¿Qué es o en qué consiste una estrategia? y ¿Cuáles son los elementos principales para el desarrollo de la misma?,  teniendo en cuenta que la planeación estratégica es una herramienta fundamental para la administración de las empresas, que nos ayuda a impulsar el desarrollo de estas, con el fin de obtener un rumbo y una dirección bien definida.

Porter, en su libro “Estrategia competitiva”, describió la estrategia, como las “acciones ofensivas o defensivas de una empresa para crear una posición defendible dentro de una industria”2, acciones que son resultado de las cinco fuerzas competitivas que él indicó como aquellas que “conjuntamente determinan la intensidad competitiva así como la rentabilidad del sector industrial”3. Estas cinco fuerzas competitivas – nuevos ingresos, amenaza de sustitutos, poder negociador de los compradores, poder negociador de los proveedores y rivalidad entre los actuales competidores – nos demuestran que, desde hace varios años, la competencia va más allá de los simples competidores, sino que los clientes, proveedores, sustitutos, entre otros, también formar parte de la competencia de las empresas.  

Si bien, cada empresa busca por distintos medios obtener crecimiento y muy buenos rendimientos como resultado final, las estrategias desarrolladas por cada empresa  deben reflejar que tan bien han comprendido y actuado en el ambiente en que se desenvuelve cada una. Por esta razón, Porter identificó tres estrategias competitivas básicas o estrategias genéricas. Estas tres estrategias - liderazgo total en costos bajos, diferenciación y enfoque o alta segmentación -  permiten crear a largo plazo un posicionamiento que sobrepase el desempeño de los competidores en una industria, convirtiendo a la empresa en una más competitiva.

Por un lado, liderazgo total en costos se enfoca en mantener el costo más bajo frente a los competidores y lograr  un volumen alto de ventas, sin descuidar la calidad; así si la empresa tiene una posición de costos bajos, se espera que esto la conduzca a obtener utilidades por encima del promedio de la industria y ser protegida de las cinco fuerzas competitivas. Mientras que, la diferenciación, se centraba en crearle al producto o servicio un valor agregado, que lo hiciera percibir, en toda la industria, como único. Esta estrategia es considerada como la barrera protectora contra la competencia, debido a la lealtad de marca. Y por último, el enfoque o la alta segmentación, consiste en concentrarse en un grupo específico de clientes, en un segmento de la línea de productos o en un mercado geográfico, con el fin de atender mejor las necesidades del mercado en forma más eficiente que los competidores de amplia cobertura.

En conclusión, como podemos observar, es irrefutable el hecho de que toda empresa hoy en día (especialmente si es internacional) debe de elaborar un plan estratégico, con una combinación de movimientos competitivos y enfoques utilizados para satisfacer a sus clientes, competir con éxito y lograr los objetivos de la organización, que lo ayudará a guiarse en el incierto camino que deben recorrer las empresas para ser altamente competitivas y estar por encima de la competencia.

1 (Ross & Kami, 2003, citado en conceptos de administración estratégica).
2 Estrategia competitiva. Estrategias  competitivas genéricas. Michael E. Porter, Cap. 2, Pág. 55
3 Estrategia competitiva. Análisis estructural de los sectores industriales. Michael E. Porter, Cap. 1, Pág. 26